Las escuelas técnicas se fundamentan en el compromiso de la formación
integral de los jóvenes y adultos para afrontar al trabajo productivo y el
desarrollo autónomo del país.
Después de lo anterior expuesto, es necesario resaltar que la educación
técnica ha tenido a lo largo de los últimos años problemas que han afectado las
condiciones de funcionamiento de este importante servicio educativo. Entre los
principales problemas que se pueden destacar son los siguientes:
La falta de motivación por los estudiantes. Los jóvenes consideran que
las modalidades de la educación técnica son para estudiantes menos capaces,
pobres o marginados. La ausencia de identidad y la apatía en los estudiantes se
considera como una de las causas directas de los altibajos que ha presentado la
educación técnica.
Los constantes cambios de los
docentes. Al analizar las competencias que se deben poseer en los centros de
educación técnica, se descubren exigencias que van más allá de los contenidos
de cursos y programas de formación de un docente integral. Se trata de reclamos
por valores que faltan y valores que estorban y que requieren años de
experiencia para su desarrollo. No obstante, las decisiones contradictorias y
cambiantes por los organismos educativos del Estado no permite que las escuelas
técnicas estén conformadas en su totalidad por especialistas en el área.
Los egresados de institutos de
formación técnica no se le garantiza la entrada al mercado laboral. No tienen
acceso a los empleos por escasez de oportunidades, lo que genera una falta de
garantía a los graduados; en una modalidad de educación técnica, para que se
inserten en su campo de trabajo.
De acuerdo con los
razonamientos que se han venido realizando, es necesario el compromiso docente
para motivar a los estudiantes a estudiar carreras técnicas y formar parte de
la solución de esta problemática que cada día nos aleja de los objetivos de la
educación técnica.